2019
La reforma de este piso tuvo una situación de partida ideal. Una vivienda perteneciente a la torre más alta de A Coruña y que cuenta con una cantidad tal de ventanas en su fachada que le permite disfrutar de unas vistas panorámicas de toda la ciudad (desde el monte de San Pedro hasta el interior de la ría).
Desde el comienzo se buscó resolver las principales necesidades expuestas por los clientes desde la premisa de hacer que todos los espacios de la vivienda fueran lo más luminosos posible todo el tiempo del día posible al tiempo que tengan todos vistas sobre la ciudad. Las cuestiones fundamentales solicitadas por los promotores y que el piso no cumplía de base son las siguientes: una cocina más grande con una isla central, un dormitorio principal independiente con vestidor y baño propio y un pequeño espacio de despacho.
La vivienda se organizaba originalmente alrededor de un corredor central que funcionaba a modo de barrera y que no permitía que los espacios situados a un lado de este participaran de la luz y de las vistas de las que disfrutaban los espacios del otro lado. Romper esta barrera es la forma de resolver también las necesidades formuladas por los clientes.
El corredor central desaparece generando una zona de día abierta y fluida, con una comunicación directa entre el salón y la cocina que solo se ve interrumpida cuando se cierra la gran puerta vidriada que los delimita. Cuando la cocina está cerrada esta puerta funciona como puerta del mueble de almacenaje de la zona de paso y acceso a los dormitorios secundarios.
La cocina fue ampliada de tal manera que ahora sí tiene una isla central suficiente con mesa para comer. Junto a ella se actualizó el lavadero que se mantiene en el mismo sitio.
La zona de circulación sigue existiendo como eje de comunicación de la vivienda, pero ya no está delimitada por tabiques, lo que permite que el salón – comedor sea un espacio más amplio. Este corredor abierto conecta el vestíbulo (donde aparte de un gran armario se sitúa el aseo de la zona de día) con una de las dos zonas de noche de la casa, en la que se sitúan dos dormitorios y un baño común para ambas piezas.
Al lado del estudio y con una entrada independiente se sitúa la otra zona de noche, en la que está el dormitorio principal con el vestidor y un baño propio, creando así una zona de descanso de los propietarios independiente y que hace que puedan utilizarla en base a sus particulares horarios laborales sin interferir en el descanso de los ocupantes de los otros dormitorios.
La luminosidad del piso fue reforzada con un diseño en tonos claros en el que los clientes, como parte fundamental para nosotros en el desarrollo de nuestros proyectos, eligieron los materiales y los colores del suelo, mobiliario y paredes.
La sostenibilidad fue, como siempre en nuestras obras, una cuestión fundamental. Por esto fueron cambiadas todas las ventanas por unas nuevas más eficientes y toda la envolvente fue aislada con un trasdosado que sustituyó la antigua hoja interior de la fachada para así conseguir un consumo mínimo de calefacción sin perder superficie en la vivienda.
Constructora:
Estilo d50.
Fotografía:
Nacho Morán Cuadrado.